Las vides pueden ser vulnerables a una serie de enfermedades de las uvas, que pueden tener efectos devastadores en su salud y hacerlas improductivas. La vid, una planta resistente y versátil, es sin embargo vulnerable a todo tipo de dolencias. Muchas de estas condiciones pueden provocar graves pérdidas tanto para los cultivadores aficionados como para los profesionales, lo que se traduce en rendimientos reducidos, vides dañadas e incluso la muerte de las plantas.

